¿Qué significó la “generación décima” en el pensamiento Argentino?

¿A qué llamamos “generación décima”?

La generación 10ª es la de los nacidos entre 1888 y 1902, tiene su etapa de formación entre 1910 y 1925 (“juventud de la generación”), la de gestación entre 1925 y 1940 y la de gestión entre 1940 y 1955.
Cuando nos referimos a ella, concebimos a un grupo de pensadores, escritores, historiadores, economistas, músicos, artistas y filósofos que compartieron un mismo espíritu y revalorizaron una historia incompleta, incierta, desconocida, una “historia muda”.

… una gran conmemoración acompañada con críticas y consejos…
“La impresión que una generación nueva produce sólo es por completo favorable cuando suscita estas dos cosas: esperanza y confianza. La juventud argentina que conozco me inspira ―¿por qué no decirlo?― más esperanza que confianza.” (…) “La nueva generación goza de una espléndida dosis de fuerza vital, condición primera de toda empresa histórica; por eso espero en ella. Pero a la vez sospecho que carece por completo de disciplina interna, sin la cual la fuerza se desagrega y volatiliza: por eso desconfío de ella; no basta curiosidad para ir hacia las cosas; hace falta rigor mental para hacerse dueño de ellas.”
                                                              José Ortega y Gasset

Tomaremos en nuestro marco de análisis a dos grandes pensadores sociales: Arturo Jauretche y Scalabrini Ortiz.

Ensayista, escritor y político, Arturo Jauretche fue el iniciador de un pensamiento nacional, que difundió e hizo trascender en otros.
El análisis de su pensamiento es muy interesante debido a su gran transformación. Algunos escritores y periodistas lo llaman “militante de todas las batallas”. Influenciado por su ideología familiar, Arturo Jauretche milito en su juventud en el Partido Conservador, luego se enrola en las filas Yrigoyenistas influenciado por el poeta Homero Manzi, después fue peronista y finalizó siendo un ferviente anti-imperialista. Aun así, su idea dominante era la creación de un proyecto nacional y estos cambios partidarios tenían un hilo razonable conducido por una ideología constante: “un proyecto nacional es un proceso popular a construir, un proyecto social ligado con lo genuinamente democrático, mucho más allá de los partidismos”
“Lo nacional no es lo xenófobo, lo nacional es lo universal visto por nosotros” (A. Jauretche)
Jauretche fue un luchador que boxeó con pasión argentina y orgullo nacional. Tal vez sea por eso que le gente lo admira o simplemente lo ignora.

 
Raúl Scalabrini Ortiz fue unos de los mayores pensadores que acompaño a Jauretche en su lucha constante. Su influencia ideológica, su talento de investigador y de escritor, su voluntad sacrificada de servir al país, le costó muchas pérdidas pero lo premio con el titulo incuestionable de “descubridor de la realidad argentina”. Con Arturo Jauretche estableció una amistad que perduró hasta su muerte. En 1936, Scalabrini Ortiz comenzó a abordar los temas centrales de la dependencia argentina: los ferrocarriles, el endeudamiento financiero y el petróleo. La nacionalización de los servicios públicos fue su máximo ideal llevado a la práctica en el gobierno de Perón. Scalabrini Ortiz dominaba un espíritu crítico, libre e independiente.

 
FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina), fundada el 29 de junio de 1935 fue espacio político y de análisis histórico donde Jauretche proyecta todas estas ideas de “un país libre”, influenciado por las ideas críticas de Scalabrini Ortiz, a quien consideraba su maestro. Entre otros  socios fundadores estaban Homero Manzi, Luis Dellepiane, Gabriel del Mazo, Atilio García Mellad, Jorge del Río, Darío Alessandro (padre) y posteriormente Raúl Scalabrini Ortiz, representando la línea más radical.

Entrevista a Arturo Jauretche sobre el estatuto legal del coloniaje

FORJA desarrolló una propuesta fuertemente nacionalista, de denuncia y oposición al neocolonialismo. Arturo Jauretche fue un constante cuestionador de la clase dominante, de sus hábitos y su política de alianzas con el modelo económico de Inglaterra y EEUU. Difundiendo el lema de “Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre”, FORJA analizó y expuso los mecanismos económicos del neocolonialismo, así como el comportamiento ilegítimo de las empresas y capitales extranjeros en la monopolización de sectores claves de la economía.
El impacto de  FORJA en la actividad política directa fue menor, pero su impacto en la cultura política argentina sería determinante en las décadas siguientes.

 
 El grito de la “historia muda”

 

Desde 1935 en adelante, la importancia de la FORJA, para muchos, fue grande al iniciar en parte el revisionismo histórico, esa escuela que se opuso a la visión de “próceres de mármol” construida por la historia mitrista.

Arturo Jauretche pensó”… la incomprensión de lo nuestro preexistente como hecho cultural o mejor dicho, el entenderlo como hecho anticultural, llevo al inevitable: todo hecho propio, por serlo, era bárbaro, y todo hecho ajeno importado, por serlo, era civilizado. Civilizar, pues, consistió en desnacionalizar…”

“Civilizar consistió en desnacionalizar” son palabras que nos conducen a una historia oculta, desconocida, cargada de nuestras verdaderas raíces culturales. Para consolidar el colonialismo, era necesario cultivar en la sociedad mecanismos de “denigración de lo propio” y “exaltación de lo ajeno”. Lo ajeno fue, en esa época, la Europa Ilustrada.

 

Scalabrini Ortiz revalorizaba la historia oficial con una escritura magistral, con un estilo poético único: “El silencio es un arma tan eficaz como la ley, cuando se maneja con habilidad. El silencio es mortífero para las ideas. El silencio abate toda pretensión de autonomía, coarta la inventiva, impide el análisis, sofoca la crítica, detiene el mutuo intercambio de pensamientos, en que un pensamiento colectivo puede llegar a concretarse”

Decía al respecto: “La historia oficial argentina es una obra de imaginación en que los hechos han sido consciente y deliberadamente deformados, falseados y encadenados de acuerdo a un plan preconcebido que tiende a disimular la obra de intriga cumplida por la diplomacia inglesa, promotora subterránea de los principales acontecimientos ocurridos en este continente” … “La reconstrucción de la historia argentina es, por eso, urgencia ineludible e impostergable. Esta nueva historia nos mostrará que los llamados “capitales invertidos” no son más que el producto de la riqueza y del trabajo argentinos contabilizados a favor de Gran Bretaña”

 

Su lucidez permitió descubrir que la historia distorsionada que se enseña en las escuelas había sido escrita por los hombres de la oligarquía liberal. Había comprendido, al igual que Arturo Jauretche el papel de la prensa en un país semicolonial como el nuestro: “La prensa argentina es actualmente el arma más eficaz de la dominación británica. Es un arma traidora como el estilete, que hiere sin dejar huella. Un libro permanece, está en su anaquel para que lo confrontemos y ratifiquemos o denunciemos sus afirmaciones. El diario pasa. Tienen una vida efímera. Pronto se transforma en mantel o en envoltorio, pero en el espíritu desprevenido del lector va dejando un sedimento cotidiano en que se asientan, forzosamente las opiniones. Las creencias que el diario difunde son irrebatibles, porque el testimonio desparece”

 

 

Ya en septiembre de 1955, caído el gobierno peronista, Scalabrini Ortiz y Jauretche estaban casi retirados de la actividad política, pero cuando la oligarquía vuelve a tomar el poder, sus voces reaparecen repudiando una vez más el sistema de gobierno conservador.
Las vidas de Jauretche y Scalabrini fueron una lucha constante por la patria, la justicia y la soberanía. Scalabrini lo enseña claramente de esta forma:

“Desalojemos de nuestra inteligencia la idea de la facilidad. No es tarea fácil la que hemos acometido, Pero no es tarea ingrata. Luchar por un alto fin es el goce mayor que se ofrece a la perspectiva del hombre. Luchar es, en cierta manera, sinónimo de vivir: Se lucha con la gleba para extraer un puñado de trigo. Se lucha con el mar para transportar de un extremo a otro del planeta mercaderías y ansiedades. Se lucha con la pluma. Se lucha con la espada. El que no lucha, se estanca, como el agua. El que se estanca se pudre.”

Para escuchar la entrevista al historiador Félix Luna, presione play aguarde unos segundos…

 

PARTE 1  : Revolución estética-cultural

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PARTE 2: Influencia del pensamiento nacional hoy en día
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PARTE  3: Personaje destacado de la generación décima: Raúl Scalabrini Ortiz

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Published in: on junio 17, 2008 at 1:22 am  Dejar un comentario  

Paralelismo con generación jóven actual…

Existen diversos factores por los cuáles es difícil imaginar en nuestra generación joven, un pensador con el espíritu de Jauretche o de Scalabrini Ortiz. Uno de ellos es, fundamentalmente, la historia misma. La historia no sólo cambia: transciende, impacta, enseña y demuestra lo que somos y hacemos hoy. Podemos imaginar que los contextos principalmente no fueron los mismos, podemos imaginar que las ideas liberales no fueron las mismas, sin embargo confiamos, creemos o sentimos esperanzas de una Argentina más justa e igualitaria para todos. En sólo 80 años vivimos guerras, fraudes, dictaduras, neoliberalismo, democracias, proyectos cosmopolitas, globalización, consumo extremo, cambios sociales intensos, entre otros. De esta manera, ¿podemos concebir una nueva sensibilidad que transcienda sobre nuestra historia y nos alumbre una nueva ideología? ¿Existe en nuestra generación una prueba de riqueza individual? ¿Existen pensadores que piensen un proyecto nacional como lo pensó Don Arturo?

Tal vez estas preguntas abran la búsqueda hacia una nueva ciencia que sensibilice nuestras generaciones y analicen no particularmente la historia contada, sino la historia vivida por todos los ciudadanos argentinos.

Teniendo en cuenta los múltiples factores que nos obstaculizan al analizar un pensador apropiado y merecedor de una admiración profunda en nuestra generación actual, gracias a nuestra insólita capacidad intelectual – ¿por qué no decirlo? –, los jóvenes argentinos encuentran ya, otras formas de expresar sus ideales, sus inquietudes y sus ilusiones.

Investigando y navegando por la Web, la diversificación de “mareas expresivas” parece ahogarnos en un mundo global informático donde ya no se destacan los buenos o los malos, pues aparecen todos. Todos, y con todas sus declaraciones o manifestaciones de voluntad. Ahora bien, dentro del globo que encierra estas mentes brillantes, catalizadoras de una realidad social fragmentada, conviven grupos de idealistas que alguna vez se nutrieron del pensamiento nacional de la generación décima y buscan sembrar ese espíritu nacional en todos los terrenos de nuestra juventud.

Conozcamos a la asociación RHAJ (Revisionismo Histórico Argentino Joven):

 

Inspirados por su gran maestro Arturo Jauretche y su frase “se creó una política de la historia con el objeto de impedir una política de la Nación”, este grupo de jóvenes aspira a difundir la “otra campana” de la historia, aportando a la construcción de una verdadera política nacional.

“Las crisis de valores en la que debate nuestra sociedad abarca desde el modelo económico vigente hasta el conflicto moral y ético que genera el mundo de desigualdades en el cuál vivimos. Un concepto generalizado de competitividad y de lucha de todos contra todos es el resultado del nuevo paradigma materialista y consumista impuesto por  el salvaje capitalismo neoliberal que define al hombre entre ganadores y perdedores. Entendemos que esta cruel y vil forma de presentar al hombre en el mundo no forma parte de nuestra cultura y nuestros valores primarios tienden a su rechazo. Consideramos que no será este tipo de “no ética” la que genere las bases para la paz social. Creemos que no es este el marco de democracia que los argentinos queremos y no será ésta doctrina deshumanizada la que engendrará un porvenir cierto y esperanzador. Porque estamos seguros que es posible una Argentina mejor, justa y solidaria.

Por ello consideramos que la construcción de un modelo superior, sustentado en valores éticos, posible en su realización y justo en sus resultados sociales es la real prioridad política de nuestros habitantes”

La ideología moral de este grupo de jóvenes, en alguna medida, nos recuerda el surgimiento del FORJA, su analisis histórico, con una alta cuota emocional. Si bien conocemos que los contextos y las tomas de poder fueron muy distintas, podemos decir que el FORJA (1935) y el RHAJ (1994) comparten varios objetivos en común: brindar diversos tipos de información para una mayor comprensión de la realidad y la construccion de un modelo argentino ético, justo y solidario. FORJA denuciaba los mecanismos economicos del neocolonialismo, mientras RHAJ lo hace con el neoliberalismo. Estos jovenes pensadores analizan el nuevo paradigma materialista y consumista impuesto en nuestra sociedad, revalorizando nuestra cultura y valores primarios que tuvimos antes de la globalizacion, el neoliberalismo, etc. Considerando que el marco de analisis de la generacion décima está ligado intensamente con la dependencia cultural, esta asociacion también se destaca por sus actividades culturales, sociales y educativas. Comenzó dedicandose puramente al análisis histórico y con el tiempo fueron ampliando sus ambitos de acción y dividiendose en distintos departamentos: Centro de Estudios y Cultural, Centro Tecnológico Comunitario, Proyectos de Economía Social y Solidaria, Recuperación Histórica y Departamento Solidario. De esta manera, el lecho cultural y político que une a estas dos agrupaciones tuvo un impacto superior al de la actividad política en sí.

Published in: on junio 17, 2008 at 1:21 am  Comments (1)  

¿Que papel jugó la censura en la década del ‘40 y como lo podemos interpretar hoy? ¿Donde encontramos censura hoy en día?

Porque los medios de información y la difusión de ideas están gobernadas, como los precios en el mercado y son también mercaderías. La prensa nos dice todos los días que su libertad es imprescindible para el desarrollo de la sociedad humana, y nos propone sus beneficios por oposición a los sistemas que la restringen por medio del estatismo. Pero nos oculta la naturaleza de esa libertad, tan restrictiva como la del estado, aunque más hipócrita, porque le libre acceso a las fuentes de información no implica la libre discusión, ni la honesta difusión, ya que ese libre acceso se condiciona a los intereses de los grupos dominantes que dan la versión y la difunden”.
Arturo Jauretche

A lo largo de los años, la censura en la historia argentina fue un factor determinante. Fue evolucionando a través del tiempo, a veces con mayor trascendencia, otras con menos. Es importante tener en cuenta que la Constitución Nacional Argentina otorga el derecho a la libertad de expresión en el Art. 14 de dicha Constitución.

 

Nos detendremos aquí a analizar el papel que jugó la censura en la década de 1940 y que rol cumple hoy en nuestra generación (los nacidos entre 1978 y 1988).

La generación argentina de 1940 según J. W. Wally plantea que fue la de mayores riquezas individuales de nuestra historia. Esta generación fue la protagonista de una gran transformación económico- social, de la revalorización de nuestras raíces culturales, consagró el revisionismo histórico y tuvo a la justicia social como su valor dominante. Ante los grandes pensamientos e ideas de esta generación existía una relativa libertad de prensa, podríamos decir que la censura en esa década se transformó en la intervención sutil de dicha libertad. Esa sutil censura no permitía que el pueblo conozca las ideas de estos grandes pensadores.

Según el historiador Félix Luna, la censura en esa década jugó un papel inofensivo, existió censura, pero no en extremo. Luna recuerda un ejemplo de censura que marcó en la historia Argentina: La revista “De Frente” que fundó John William Cooke, que no publicó mas de cuatro números porque el gobierno les puso obstáculos, obstáculos en cuanto a la impresión, a la distribución y otros aspectos materiales.

 

En nuestra generación a comparación de la de 1940 existe una autocensura en los medios de comunicación, que a veces se la puede considerar más peligrosa que la propia censura. Esta ha tomado diversas formas y modos de imposición. La autocensura aparece cuando un pensamiento se ve condicionado o distorsionado por distintos factores como el miedo a las repercusiones negativas, pérdida de posibilidades de ascenso, etc. Tiene una presencia silenciosa y lo más peligroso es que no somos concientes de ella. Su origen es algo perverso, vinculado a la globalización de los medios de comunicación. La autocensura siempre está presente, presente como las ideas de grandes pensadores que quieren cambiar la historia llegando al corazón de la gente, sin censura.

Published in: on junio 17, 2008 at 1:20 am  Dejar un comentario  
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Pensamiento final…

Habíamos dicho que la historia nos transforma como ciudadanos, como intelectuales, como seres humanos. Hemos aprendido de ella, aunque sigamos cometiendo errores, porque siempre habrá nuevas incertidumbres, conflictos, cambios sociales, errores necesarios para aprender a conocer la realidad de todos los argentinos.

  

Hablamos de un movimiento estético-cultural y revolucionario que incidió profundamente en el dominio de lo político como también en las esferas culturales, dejando un legado de “auténtico nacionalismo cultural” en sus próximas generaciones. Un grupo humano que, aunque su misión no haya sido completada, su fuerza vital y su espíritu moral nos enseñaron a creer en nuestro juicio y a apostar por nuestros ideales.  

La “ruptura con las formas consagradas” significa más que una revolución, significa un movimiento intelectual que desvanece lo confirmado y propone pensamientos propios. La autocensura nos encierra como pensadores, como artistas, como cultores, cerrándonos las puertas a una razón que busca la luz. Una forma de extraviarse de este miedo que generan los dominios de la comunicación es nutriendo nuestra ideología con alimento histórico. Explorando nuestro intelecto como pensadores de una Argentina más solidaria, íntegra y soberana.

 

Leamos, indaguemos, escribamos textos que nos guíen en nuestra búsqueda idealista, exploremos nuestras potencialidades para consolidar un destino nacional más justo.

 

Conozcamos el espíritu de la tierra como lo vió Scalabrini, pintemos con la sabiduría exquisita de Quinquela, cantemos tango y folklore con melancolía, leamos literatura con sentimiento popular, vivamos nuestra identidad, una identidad Argentina.

 

 

Un emocionante video de Leopoldo Marechal recitando el “Descubrimiento de la Patria” con pinturas de Xul Solar…

Published in: on junio 17, 2008 at 1:01 am  Dejar un comentario